BIMOTA, pura exclusividad

A partir de una empresa de climatización, el nombre de BIMOTA viene de sus creadores: BIanchi, MOrri y TAmburini. Nació y creció en Rímini (Italia), para, desde 1972, crear series cortas de motocicletas que, tomando los mejores motores italianos o japoneses, se construían artesanalmente dotándolas de un bastidor excelente de creación propia y ah hoc para el propulsor elegido. Complementaban el conjunto con componentes de primerísima calidad derivados de la última tecnología para la competición.

Y poca broma, pues llegaron a ganar un Mundial de Fórmula TT y otro de velocidad. Y a punto estuvo de ganar el de SBK, pero Tardozzi se cayó en la última carrera para quedar segundo y dejar a Bimota solo con el título de marcas. Pero su historia se escribiría con letras mayúsculas.

BIMOTA creó, en 1997, una motocicleta íntegramente suya, la V Due 500, con motor bicilíndrico en V de la propia marca y fabricó 340 unidades. Esta bestia de 2T daba 110 CV a 9.000 rpm con un par motor de 88,25 Nm a 8.000 rpm, pero para lograr la homologación, en Europa y EEUU, montó un sistema de inyección electrónica que obligó a repatriar todos los modelos por problemas de alimentación, fallos de motor y perdidas de aceite. Tal fue el despropósito que, tres años más tarde, Bimota rodaba por la bancarrota y vendía todas las Vdue 500 a otra firma que le puso carburadores. La marca italiana tuvo que esperar unos años hasta retomar la actividad y la rentabilidad.

Un error lo tiene cualquiera y, no fue fácil, pero lograron reponerse gracias al prestigio que habían forjado durante las décadas anteriores, desde que fabricasen la HB1. De esta primera BIMOTA fabricaron diez unidades, con el motor Honda, y ya la metieron en las 200 millas de Imola de 1973, para dejar claras las intenciones de la emergente marca. Sin embargo, tras crear bastidores de competición para para las Paton, H-D, Suzuki y Yamaha, la segunda Bimota no llegaría hasta 1977, diseñada para llevar matrícula y con un propulsor Suzuki GS750 con portentoso bastidor multitubular de acero de tramos rectos. La SB1.

Las Bimota son motocicletas únicas y visionarias, espectaculares y arriesgadas, pero las más italianísimas Bimota son sin duda los 8 modelos con motor Ducati, (DB) a las que se suman la 666LE, la Drako y la Tesi, y una (GB), y también una única Bimota con motor Gilera (GB).

La DB1, foto, fue la primera de la saga con propulsores Ducati, construida en 1985, una vez Massimo Tamburini se marchó a Cagiva, en 1983, y Giussepe Morri, ya como dueño exclusivo de la marca BIMOTA contrató al ingeniero y diseñador Federico Martini quién, en colaboración con Cagiva, como propietaria de la marca Ducati, lanzaron esta DB1, un exitazo con chasis tubular de acero para el fenomenal bicilindrico Pantah de 750cc refrigerado por aire y la distinguida distribución desmodrómica.

Sus 62cv o sus llantas de 16” no eran de lo más enfático, pero su horquilla Marzocchi M1R o sus frenos Brembo Serie Oro se completaban con un carenado integral cerrado de lo más espectacular y distintivo. En sus diferentes versiones fabricadas hasta 1990 nos dejó 688 unidades de las más bellas de la historia de la marca.

Con propulsores europeos construyó también tres BB, de motor BMW y, aunque no parecía lo más adecuado para el tipo de motos deportivas y alto rendimiento, también se enredaron con motores Harley-Davidson, para lo que emplearon, como era la norma de la casa, las siglas HD y la B de Bimota para poner luego el número que identificaba el modelo con este motor, la HDB1, la HDB2 y la HDB3.

Pero la gran mayoría de estas prestigiosas y caras motocicletas van equipadas con los mejores motores japoneses. Con motor Yamaha (YB) hizo 11 modelos, con motor Suzuki (SB) un total de 8 modelos, cuatro modelos más con motores Honda (HB) y otros cuatro más con propulsores Kawasaki (KB), a los que habría que añadirle la Tesi H2, otra creación con suspensión delantera alternativa, como la anteriormente citada de motor Ducati.

Tras volver a cambiar de dueños, por tercera vez, en 2015 BIMOTA presentó varios modelos con unos diseños muy atractivos: la Tesi 3D RaceCafe o la Impeto, tras ser adquirida, en 2013, por los inversores suizos Daniele Longoni y Marco Chiancianesi. Sin embargo, ninguna de las dos pasó de la fase de concepto.

Esta Tesi H2, pertenece ya a la nueva etapa de Bimota que desde octubre de 2020 responde a la inversión de Kawasaki para hacerse con el 49% de las acciones de la marca italiana. La imponente superdeportiva te ofrece la estratosférica cifra de 242 CV de potencia que logra mediante el bloque motor de la Kawasaki Ninja H2 de 998 cc, sobrealimentado por el Raim-Air, pero dejando en la báscula unos ajustados 207 kg en vacío, gracias a su bastidor de aluminio y no pocos elementos en fibra de carbono.

Con todo, como puedes ver en la foto, este modelo destaca por su innovador sistema de suspensión en el tren delantero firmado por Pierluigi Marconi, el mismo que utilizaba la Bimota TESI 1D. Si quieres ser uno de los pocos afortunados en tenerla, solo se han fabricado 250 unidades, tendrás que rascarte bien el bolsillo para dejarte 64.000 eurazos. Pero ya sabes, lo exclusivo tiene su precio, y BIMOTA es de lo más exclusivo con dos ruedas.

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