John Surtees, igual con dos que con cuatro ruedas

Sí, hasta ahora John Surtees, Tatsfield, Surrey, 1934, ha sido el único piloto de la Historia capaz de ganar en la categoría reina de motos y en la de automovilismo, la F1. Y puede, es muy probable, que eso ya no vuelva a repetirse nunca, pero alguien dijo “nunca digas nunca”, y yo nunca lo digo.

Surtees, 14 años, con su padre en una Vincent 998

En 1950, con dieciséis años, Surtees ya estaba enredado con las motos, trabajando como aprendiz en Vincent y metiéndose en circuitos con una Vincent Grey Flash 500 de segunda mano que le había comprado su padre. Al final de ese año ya se apuntaba su primera victoria, en Aberdare Park.

En 1951, miles de aficionados se dieron cita en al ACU International Meeting, en Thruxton, para ver ganar a Geoff Duke con su Norton, pero, además de la victoria del ídolo nacional, vieron perplejos a un chaval de diecisiete años que le pisó los talones durante toda la carrera con una añeja Vincent.

El piloto londinense, tras correr en la Isla de Man o en el Gran Premio del Ulster, se incorporó al equipo Norton en 1955 y ganó 65 de las 72 carreras que disputó. Lo llevaba en los genes, su padre también había sido piloto profesional en motos, pero Surtees junior lograría siete títulos en la década de los 50, en las categorías de 350 y 500 cc., porque entonces, bajarse de una moto de competición para subirse en otra, era lo normal para los más grandes, ingleses e italianos en aquellos tiempos.

Surtees con el Conde Augusta

En 1956, una nueva marca italiana tomaba el relevo de la colosal Gilera. MV Augusta llegó rodando fuerte y Domenico Augusta, que no tenía un tornillo de tonto, vio el potencial y palmarés de Surtees y tardó poco en subirlo a su nueva y potente 4 cilindros para que ganase el Campeonato de aquel año. Obsesivo con los detalles, exigente como pocos, John puso de los nervios a los técnicos italianos con sus continuas paradas en boxes. Para reajustar esto y lo otro, cambiar aquella pieza… hasta que los metió en la órbita virtuosa y batió el record de la pista.

Gilera, que se resistía a desaparecer del mapa motero de alta competición, resurgió como el ave Fénix para reconquistar el título de 1957, con Libero Liberati. Pero John estaba destinado a ser la siguiente estrella mundial y su brillo se sumó al que propagaba la marca del Conde Augusta, que tanto en 500 como en 350cc, implantó tremenda dictadura durante casi dos décadas.

Le llamarón de Mandello del Lario, para probar la increible Moto Guzzi 500 V-8, pero pasó algo tan inesperado como trascendental para el Campeonato Mundial de Motociclismo, las marcas más laureadas: Moto Guzzi, Gilera y Mondial, anunciaron que abandonaban las carreras, dejando a MV Agusta sola ante la gloria. Pero eso es otra historia.

“Big John”, que bebía gasolina para desayunar, ganó en ambas categorías, 350 y 500, en 1958, 1959 y 1960, llevándose 32 de las 39 carreras y logrando ser el primer piloto que ganó tres veces consecutivas el TT de la Isla de Man. Sí uno de los más grandes.

Tras simultanear las motos con algunas categorías inferiores en automovilismo, cansado también de las restricciones y puñetas que le imponía MV para correr con otras motos o en otras carreras, dejó definitivamente las dos ruedas para incorporarse a la Formula 1 en 1960.

Su primera carrera fue con Lotus, en el circuito de Mónaco, y persistió hasta lograr el título de campeón mundial en 1964, con otra marca italianísima, Ferrari y jugándosela en las últimas carreras con los reconocidísimos Jim Clark y Graham Hill.

Surtees con Enzo Ferrari

También logró el subcampeonato en 1966, y tras correr con el primer Honda y luego para BRM, acabó fundando su propia escudería en 1972, hasta retirarse en 1978 cerrando una enorme trayectoria. Fue también un coleccionista exquisito y reunió piezas exclusivas como la MV Agusta 500 de cuatro cilindros que el Conde le regaló al acabar su contrato con MV, una Vincent 998 cc especial de carreras o, entre otras, una BMW 500 sobrealimentada de antes de la II Guerra Mundial que, supuestamente, pilotó Georg Meier.

El pasado mes de marzo se cumplieron cuatro años, 10 de marzo del 2017, de la muerte de Surtees, justamente el mismo mes en el que se cumplieron 30 años del fallecimiento de Mike Hailwood, 23 de marzo de 1981, otro monstruo y probablemente el mayor talento sobre una moto, que también acabaría probando en la Formula 1, aunque no consiguió el título. Sí ya, otra historia.

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